sábado, 23 de septiembre de 2017

De nuevo, collares personalizados

Cualquiera que me conozca de más de un par de días, sabe que no puedo salir a la calle sin un collar en el cuello. Así que eso supone tener un gran set de collares, y seguir comprando.
Pero muchas veces no es fácil, ya que no siempre encuentro lo que quiero, y tengo que hacerlos yo misma (ya veis que escusa tan buena para hacer manualidades).


Esta vez la culpa la tuvo los diversos abalorios que encontré de vacaciones, y que no pude resistirme a comprar. 
Deseando encontrar la combinación perfecta y poder usarlos, me puse manos a la obra.

Seleccioné todos los abalorios, para crear 3 collares, del mismo estilo(el que siempre llevo), y a la vez distintos.

-Collar en motivos de Alicia en el país de las maravillas. Parece que no he hecho más que comprar cosas con motivos de este libro tan propio de mi, pero os lo prometo que me perseguían (Japón estaba lleno). Así que de este kit que compré escogí los que más me gustaban, y añadí otros adornos, la cadena a juego, y listo.


-Collar en tonos plata y dorado. Encontré en mi viaje este abalorio circular con cascabel, en uno de los templos budistas que visitamos. No pude dejarlo allí. Solo unos adornos más en los mismos tonos, y una cadena a juego.


-Collar más étnico. No puedo dejar de aprovechar la oportunidad de usar mi querida moneda japonesa de 5 yenes (traída del viaje, con un valor de 5 céntimos de €, que representa la suerte).
En tonos granates un con un cordel trenzado, el resultado es este:


Me encanta hacer mis propios collares. Ya véis que son todos del mismo estilo, pero es que me encantan. 


¡¡Se me olvidaba!! 
También aproveché para darle un toque nuevo y más cuqui a mi caja de abalorios.
¿La reconocéis? Es una caja vacía de bombones Ferrero, pero le he puesto una cinta de washi tape, a juego con una etiqueta en la tapa en los mismos tonos, identificando el contenido.
Con cualquier cosa, y para cualquier objetivo.  


¿Os gustan?
Pronto me los veréis puestos.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Caligrafía con plumilla

Y aquí los nuevos propósitos y nuevas aficiones. 
La caligrafía con plumilla. 

Como os comenté, empecé con la caligrafía hace unos meses, con rotuladores acuarelables. He practicado bastante, y era hora de empezar un nuevo reto. Así que el siguiente escalón llegaba con la caligrafía con plumilla.
La profesora nos dio una pequeña clase magistral con la plumilla, que parece que nos gustó, y nos hizo que nos picara el gusanillo de esta nueva herramienta.
La teoría coincide sobre la tipografía Copperplate de la caligrafía con rotulador, pero cambiábamos la técnica al pasar a la pluma.

Un par de plumillas número 22 de expansión, y un palillero oblicuo, y a practicar. 
Como siempre, comenzamos con los trazos básicos, para ir pasando a las letras, y luego a las palabras. 

Y estos eran los primeros resultados. 





Nos fuimos a casa con muchas dudas, muchas ganas, materiales para comprar y muuucho que practicar. 

El gusanillo tardó dos días en llegar a casa, con esta plumilla (número 404) y este palillero recto (a ver qué tal se me da), antes de que nuevos materiales lleguen (palillero oblicuo, como con el que habáimos practicado).
Y esa es la práctica realizada en casa. 


Parece que vamos poco a poco, con mucho que mejorar. Pero como la profesora nos dice siempre "La caligrafía es un 10% teoría, y un 90% práctica".

Así que solo queda..... Practicar, y esperar los nuevos cursos de caligrafía con plumilla. 

domingo, 3 de septiembre de 2017

L para la puerta

Y a los papis de Luca les hacia falta una letra L, para ponerle en la puerta al pequeñín.
Así que otro detallico más, para dar rienda suelta a la creatividad. 

Los requisitos eran que la letra fuera un pelín más grande (para que se viera bien), y en tono gris.

Así que manos a la obra, esta vez con una letra de cartón más grande,pero más ligera, para que aguante en la puerta. 
Busqué un papel sencillo gris, y una decoración muy sencilla.

Aquí os enseño cómo quedó, tras forrar con el papel todas las caras, y poner los detalles: Unas perlas, y unas letritas de madera formando el nombre. 


Y aquí el pequeño paquetico que preparé, con un cartel en la bolsa con el nombre. 

Espero que los papis lo disfruten, y que les guste tanto como las letras del nombre completo. 
¡Muchas gracias!

viernes, 1 de septiembre de 2017

Volver a empezar, otra vez

Como todos los septiembres, no somos conscientes de que vuelve el curso escolar, hasta que oímos la canción promocional:
 "Volver a empezar, otra vez. 
Volver a estrenar, zapatos y libros.
Volver a encontrar, los viejos amigos. 
y juntos volver... a empezar". 

Pues ya estamos aquí de nuevo. Otra vez los niños, los bolígrafos y pinturas nuevas, cuadernos, libros y nuevos materiales específicos. 

Como siempre, no soy capaz de comprar los cuadernos y listo, y tengo que tunearlos a mi manera. Así soy más feliz, y trabajo más a gusto. Qué se le va a hacer. 


Este año el pack se compone de "Agenda", cuaderno para reuniones, y cuaderno pequeño para el día a día. También os enseñaré un par de carpetas que compré durante las vacaciones y que usaré en el cole. 

AGENDA: Este año decidí que no necesitaba una agenda convencional, y que me manejaba mejor con vistas mensuales para apuntar los eventos. Así que imprimí las hojas de cada mes, y escribí el mes, los días festivos y alguna otra actividad. 


CUADERNO PARA REUNIONES: Un pequeño cuaderno que recoja los acuerdos en las reuniones del colegio, me ayudará a no ir perdiendo los papeles, y a buscar la información rápidamente. 
Un cuaderno pequeño, al que le decoré la portada con un papel florido (parece que no puedo vivir sin las flores), una etiqueta a juego para marcar el contenido, y un detalle en la contraportada, para dar el toque de ánimo. 



AGENDA DIARIA: Un pequeño cuaderno para ir anotando el trabajo diario. A juego con un estampado con motivos rosas, y un pequeño sticker motivador en el centro. En la contraportada, simplemente una tarjeta motivante.



Y lo prometido es deuda: Un par de carpetas que compré de vacaciones (Japón, la cuna de la papelería, o eso parecía). 
-Una pequeña carpeta muy yo, de "Alicia en el país de las manualidades". (No pude resistirme):


-Una carpeta clasificadora que me pareció original, para tener los papeles organizados, sin ocupar mucho espacio. 


Solo nos falta que lleguen los niños, y poder utilizar estos materiales para hacer el día a día más cómodo. 

¡Cómo me gusta mi profesión!